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miércoles, 31 de julio de 2013

Capítulo 7.

-¿Ashton?
- Oli…

Ashton corrió en mi encuentro, rodeó mi cuello con sus brazos, aplastando mi cara en su pecho. Le abracé con fuerza mientras lloraba desconsoladamente. No me hizo falta que me dijese lo que había pasado, Alex.

POV Ashton.

Llegué a casa agotado. Había ayudado a Calum en su mudanza y había estado todo el día trabajando.

-Cariño, ya he llegado.- Dije resoplando y tumbándome en el sofá.
-Levanta tu culo de ahí, tienes que ayudarme a hacer la cena. Y tienes que barrer y fregar toda la casa porque yo he quedado con mis amigas.
-¿Y por qué no lo has hecho tú que has estado todo el día en casa?
-Porque no me apetecía. Además, tú nunca haces nada.
-Oh vamos, sabes de sobra que hoy he estado ocupado todo el día y estoy agotado. La que nunca hace nada eres tú. ¿Hace cuanto no salgo yo con mis amigos por estar trabajando para poder mantenerte a ti y a todos tus caprichos? Siempre que llego está la casa echa una pocilga y lo único que encuentro es una maldita nota diciendo que te has ido de compras con tus amigas. Alex, estoy arto de ser tu esclavo. ¿Hace cuanto que no me dices ni un mísero ‘te quiero’?
- Ashton, no quiero hablar contigo, llego tarde. Ya hablaremos luego ¿sí? Acuérdate de fregar también. Hasta luego.

Alex cruzó la puerta moviendo el culo con aquel minúsculo vestido que dejaba ver toda su ropa interior.
Ella esperaba que a su regreso estuviese allí. Pero no iba a ser el caso.  Saqué mi maleta y metí todas mis cosas. Antes de irme, la escribí una nota.

“Estoy cansado de ser tu esclavo. Ya he recogido, pero mis cosas. Que te vaya bien Alex, porque hemos terminado. ¿Sabes? Yo te quería. Búscate a otro. Oh bueno, sigue con el hombre con quien me engañas, que según parece, te hace feliz.
                                                                                                Ashton, por si no recordabas mi nombre”


POV Olive.

-No te preocupes hermanito, quédate a vivir conmigo todo lo que necesites. Te sacaré una cama y compartiremos habitación, como de pequeños.

Sostuve la cara roja y llorosa de Ashton con las dos manos delicadamente y besé su frente.

-Esto no es el fin del mundo, ella no es la única. Pasado mañana hablaré con ella. Ahora duerme, debes estas agotado.
- Gracias hermanita, te adoro.
- Y yo a ti mi pequeño pony.

Besó mi mejilla y fue a cambiarse para dormir. Yo hice lo mismo, pero antes, escribí en el blog lo sucedido hoy. Me olvidé de que habían comentado sobre el tema Zayn, así que decidí leer varios comentarios. Todos eran tipo “Es tu hermano, y si ha vuelto es porque te quiere” Me quedé pensativa. Eso era cierto… es mi hermano. En el fondo, le adoro. Me ha hecho pasar tanto los mejores momentos de mi vida, como los peores… Cogí mi teléfono y marqué su número. Esperé que no lo hubiese cambiado.

-¿Hola?
-¡Hola! ¿Quién es?
- S-soy Olive, estoy buscando a Zayn. ¿Tú eres…?
-Louis, aun momento que te paso.

POV Zayn.

-¡Eh! ¿Malik? Una tal “Olive” te llama… -Dijo subiendo y bajando sus cejas rápidamente. Arranqué el teléfono de sus manos y le pegué una colleja. Él solo respondió “Borde cortarollos”
-¿Hola?
-Olive…
-Zayn…

Me dispuse a contestarla, pero sus sollozos me cortaron.

-¿D-dónde vives?
- Pasaré a buscarte mejor.
-Está bien.

Dejé el teléfono a un lado, dejando a Louis intrigado ante mi estrés y nervios.

-¿Qué pasa bro? ¿Hoy tienes lio?
-Idiota, es mi hermana.

Louis paró en seco. “Lo siento tío, no lo sabía.” Sacudí la cabeza dando a entender que no se preocupara. Cogí las llaves del coche. “Ahora vuelvo con ella, avisa a Liam y Niall para que salgan, quiero presentarla. Por favor, intentar ser normales.” Louis asintió subiendo a las habitaciones de los chicos.
Estaba emocionado, intrigado y asustado. Realmente no sabía que pretendía hacer.

POV Olive.

“Ash, no sé si llegaré mañana a desayunar. Me he ido a hablar con Zayn. Quizás duerma allí, mañana te contaré. Lo siento por avisarte así. Ya sabes dónde está todo. Te quiero.
PD: Saca a pasear a Rocco por mí.”

Salí de casa con la misma ropa que llevé en la cita con Harry, de la que, por cierto, olvidé escribir. Cerré la puerta con cuidado de no despertar a Ashton y bajé las escaleras que conducían a la entrada principal del bloque. Allí estaba Zayn apoyado en su coche, vestido con una chaqueta de cuero oscuro, con un cigarro apunto de consumirse en la boca y la mirada fija en la puerta.
Temblorosa y con el rímel corrido por las lágrimas salté a sus brazos. Él me agarró tan fuerte como pudo. No dejaba de repetir que lo sentía con todo su corazón y que jamás me abandonaría de nuevo.

-Eso espero Zayn. Te he echado tanto de menos…
-Y yo Oli, y yo. Te he estado buscando por todas partes…

Volví a abrazarle. Montamos en el coche. De camino a su casa nos contamos las vivencias en estos últimos años. Me contó que vivía en casa de Niall con ese tal Louis y Liam, el chico de la academia. Preguntó por Ashton, a quien también deseaba ver. Decidimos que mañana comeríamos los tres juntos. También le conté la cena con Harry y las apariciones de Michael.

-Si te hace daño ese tal Michael… le arranco el cuello.
-No te preocupes, no me hará nada.

Sonrió.

-Te has hecho fuerte Oli. Y estás preciosa.
- Gracias, adelgacé muchísimo tras tu partida. Tú estás hecho todo un hombre, ¡mírate! Tienes hasta barba.- Dije pasando mi mano por su mejilla y barba. Él simplemente sonrió.
- Has cambiado mucho Olive, en serio. Los chicos deben echársete encima.
-Que va…-Me sonrojé.- Solo que ahora tendré la oportunidad de cerrar bocas a quienes me insultaban.- Zayn sabía perfectamente a quién me refería.
-Así me gusta hermanita.

Llegamos a la casa. Estaba apartada de la ciudad. Era una gran casa con un gran jardín.

-Niall debe de ser rico.
-Bueno, tiene un buen trabajo.
-¿De qué trabaja?
-Él es…
-¡Hola!- Dijo un chico abriendo la puerta y cortando a Zayn.

miércoles, 24 de julio de 2013

Capítulo 6.

-Hola señorita Malik.
-Michael… ¿me estas siguiendo?
-¿Por qué lo dices? Tengo varios trabajos, es simple casualidad.
-¿Quién es Olive? ¿Te molesta?- Dijo Harry con tono amenazante.
-No no, es… un amigo. Michael este es Harry.
-¡Encantado Harry!
-Igualmente.-Dijo agarrando la mano que Michael había alargado. Le miraba con ojos rudos, enfadado. Se estaba convirtiendo en un momento muy incómodo.
-Ehm… bueno Michael, la cuenta.
-Oh sí. Ten, guapa.
-Yo pagaré, guapo.- Dijo Harry con tono irónico. Otro momento incómodo. Michael me miraba de forma constante. Sus ojos eran realmente preciosos. Su pelo era color rubio platino, probablemente teñido porque sus cejas eran más oscuras. Tenía unos labios y una sonrisa preciosa. Me encontré a mi misma mirándole con ojos curiosos. Harry sostenía la tarjeta de crédito frente a la cara de Michael.
-Ejem… Tenemos prisa.
-Oh sí, voy ahora mismo.

Michael se dio la vuelta, no sin antes guiñarme un ojo. Harry agarraba enfurecido la servilleta. Movía nerviosamente la pierna derecha. Los labios apretados y el ceño fruncido, miraba hacia la ventana, enfadado.
Puse mi mano sobre la suya y este reaccionó, mirándome. Sus ojos expresaban una pizca de rabia contenida.

-Harry, ¿estás bien?
- Sí.- Dijo seco.
-Harry… -Acaricié el dorso de su mano. Este bajo la mirada hacia mi mano temblorosa. Sentía cierto miedo de Harry en ese estado.
-Lo siento… No tengas miedo, por favor. No volverá a ocurrir.
-No te preocupes.- Sonreí. Él me devolvió la sonrisa.

Por suerte, otro camarero nos dio el cambio y salió rápidamente.

-Vayámonos a dar una vuelta.
-Vale.
Harry agarró mi mano y salió junto a mí del restaurante. Paseamos al lado del río, fuimos a por unos helados y después, subimos a la noria.

-Harry, he de confesarte que tengo miedo a las alturas.
-Yo te agarraré, pequeña.

La noria llego arriba del todo, todo Londres se veía desde allí. Agarré rápidamente la barandilla, temblando. Harry me agarró de la cintura, pegándome fuertemente a su pecho. Me abrazó por detrás, depositando un suave beso en mi mejilla. “Gracias Harry”. Susurré. “Llamamé Haz” Sonrió. “Tú puedes llamarme Oli.”

La noria bajo de nuevo, salimos y nos dirigimos al coche de Harry rumbo a mí casa. Durante el viaje cantábamos canciones de la radio. Más bien, él sonreía y de vez en cuando me miraba.

-Cantas muy bien Oli.
- G-gracias.
-¿No has pensado en presentarte a ‘The X Factor’?
-Bueno, siempre he soñado con presentarme… pero tengo miedo escénico.
-Eso te lo arreglo yo en un momento.

Dio un volantazo , cambiando de dirección.

-¿A dónde me llevas?
- Ya verás.- Dijo riendo profundamente.

Llegamos a un bar, la música sonaba desde fuera. Entramos con Harry agarrando mi brazo. “Tengo frio.” Susurré. “Ten mi chaqueta.” Colocó su americana negra sobre mis hombros y entramos en el bar. Un grupo cantaba en el escenario. El grupo acabó y Harry fue a hablar con un hombre alto y barbudo y volvió rápidamente conmigo. “Eres la siguiente, canta la canción que sonaba en la radio. Suerte preciosa.” Depositó otro beso sobre mi frente y me alentó para subir.

-Con vosotros Olive Malik cantando…
-Eh chica, ¿Qué canción cantarás?
-Backseat serenade, de all time low.

Subí al escenario, los focos nublaban ligeramente mi vista. Harry sonreía desde el otro lado, alzó el pulgar y apoyo su espalda en la pared.
Comencé a cantar, al principio me temblaban las piernas. La gente me observaba y cantaba la canción. Cogí confianza y me solté.
Al final de la canción, no quería ni salir de allí. Notaba el calor del público, notaba que les gustaba y eso me hizo perderle el miedo. Salí del escenario para encontrarme con Harry.
Agarré a Harry del cuello y le abracé fuertemente.

-Ha sido la mejor experiencia de mi vida. Muchas gracias Haz.
-No las des, has estado increíble. ¿Nos vamos?
-Claro.

Harry agarró mis manos, atrayéndole hacia él. Sus labios se juntaban los míos sin llegar a hacerlo, su nariz rozaba la mía. Cerré los ojos, alejándome de él.

-Lo-lo siento. Es muy pronto… lo siento de verdad.
-No te preocupes preciosa.- Besó la punta de mi nariz.

(…)

-Bueno, volveré pasado mañana a por el dinero.
-Claro.
-Buenas noches guapa.
-Buenas noches Harry, lo he pasado realmente bien, gracias.
-Por ti lo que sea.


Cerré la puerta. Grité para avisar a Rocco de que ya había llegado, pero él no apareció como solía hacer. Fui hacia mi habitación para cambiarme, cuando…

miércoles, 10 de julio de 2013

Capítulo 5.


Me encontraba frente al espejo terminándome de arreglar. No me había maquillado mucho, simplemente el rímel, la ralla y un poco de brillo en los labios. Me hice una coleta alta con el flequillo ladeado hecho rizo. Me coloqué bien el vestido y salí de mi habitación.
Abrí la puerta de la calle para encontrarme frente con frente a Harry. Me sobresalte al no esperarle ahí y cerré la puerta ante sus narices. Oí su risa profunda.

-Olive, soy yo. No te asustes.
-No te esperaba… tan cerca.

Abrí la puerta lentamente. Vestía una camisa de cuadros granate abierta, una camiseta negra debajo y unos vaqueros azules ajustados. Besó mi mejilla ligeramente, haciéndome estremecer ante aquel extraño leve contacto con mi piel. ‘Vas preciosa.’ Susurró mientras sonreía. Noté como mis mejillas cambiaban a un tono más rojizo. Intente que no se notase demasiado bajando la cabeza para ajustarme el vestido de nuevo. Su mano rodeó mi cintura y me atrajo hacia él. Me separé ligeramente. ‘¿Vamos?’ Sonreí. ‘Claro…’
Subimos a su coche, no sé que marca sería, lo que sí sabía es que necesitaría ayuda para bajar. Ya que era muy alto y me costó subir. Cerró mi puerta y rodeó el coche hasta subirse en su lado. Arrancó el coche sin dejar de observarme.
Condujo hasta un lujoso restaurante italiano. Una vez allí, bajo corriendo para abrir mi puerta y ayudarme a bajar sosteniendo mi mano para que no me cayese. Entramos en el restaurante. El camarero pareció reconocer a Harry ya que se saludaron amistosamente y nos guió hasta nuestra mesa. Apenas había gente, una pareja que se besaba muy acaramelados y un grupo de chicos que comían y charlaban muy animadamente. Uno de ellos derramó su bebida encima del chico de delante y este se levantó enfurecido dispuesto a matarle. Pero todo acabó en una simple broma y se dirigió al baño. Harry, que me vio muy pendiente de la escena, reclamo mi atención.

-¿Quieres algo de beber
-Sí, lo mismo que tomes tú.
- Está bien.- Harry llamó al camarero y pidió la botella más cara de champán que tuviesen. El camarero asintió con la cabeza y se retiró.
- Voy al baño, ahora vengo.

Notaba la mirada de Harry puesta en mí mientras avanzaba hacia el baño. Al entrar, me choqué con el chico que anteriormente se había manchado. Era alto y bastante guapo. Tenía el pelo ligeramente levantado y los ojos marrones. Tropecé, pero antes de caer, el chico me agarró.

-Lo siento, no te había visto preciosa.- Sonrió, tenía una voz muy bonita.
- No te preocupes, ha sido un incidente, lo siento yo por no ver por dónde voy.- Sonreí.
- Me llamo Liam, encantado.
-Olive, igualmente.
- Un nombre muy bonito, sin duda.
-Muchas gracias, el tuyo también es muy bonito.
- ¿Por casualidad no tendrás un remedio mágico para sacar manchas de la ropa, no? Mi amigo Louis me ha tirado la bebida encima y…
- Sí, lo he visto.- Reí.- Creo que se cómo arreglarlo.

Cogí un poco de agua y froté ligeramente encima de la mancha. Liam me miraba divertido ante mi cara de concentración.

-Ya está, recuerda echarla a lavar en cuanto llegues a tu casa.
- Muchas gracias Olive.
- No las des Liam.

Me abrí paso para ir al aseo de chicas, pero Liam me detuvo.

-Un momento Olive, me suena un montón tu cara…
- ¿Seguro? Tengo una cara muy corriente.
- Estoy seguro, tu pelo rojo no se olvida fácilmente.-Rió.- ¿No iras a clases de interpretación, no?
-S-sí, ¿por qué?
- ¡CLARO QUE TE RECONOZCO! Yo trabajo allí montando escenarios para los espectáculos.
- ¿De verdad? Que coincidencia.
- Y que lo digas, a ver si algún día coincidimos y nos vemos, ¿no?
- ¡Claro!
- Bueno, encantado de conocerte Olive, nos vemos.
- Igualmente.

Besó mi mejilla y salió. Poco después salí yo. Harry parecía preocupado.

-¿Por qué has tardado tanto? ¿Estás bien?
- Sí sí, no te preocupes, he tardado por ayudar al chico de aquella mesa que su amigo le había tirado la bebida encima y he intentado quitar la mancha. ¿Sabes? Resulta que trabaja en mi academia.
- Oh vaya, que coincidencia.- Dijo Harry molesto.
- ¿Estás bien Harry?
- Claro claro.- Cambió de inmediato su expresión por una bonita sonrisa.- ¿Qué te apetece cenar?
-Mmm…

Eché una ojeada a la carta. Después de largo rato, me decanté por unos espaguetis con salsa roquefort. Harry pidió una pizza.

-¿Vas a comértela entera, burro?
-Claro. No es tan grande, aun que para ti seguramente sí, enana.
- ¿Enana? Habló aquí, el jirafa.

Harry rió mientras bebía de su copa.

-No tenías por que llevarme a un sitio tan caro y gastarte todo lo que te vas a gastar en mi.
-Bueno, un día es un día.

Poco después trajeron nuestras cenas. La pizza de Harry tenía muy buena pinta. Le miré con ojos golositos, tratando de que me diese a probar. Después de mucha insistencia, me dio un mordisco a cambio de un poco de espaguetis. Acepté, estaba muy buena.

-Bueno, Olive. Siempre dices que no nos conocemos, cuéntame algo de ti. ¿De dónde vienes?
-Vengo de Sidney.
- Oh eso está genial, es un sitio muy bonito según me han comentado.
- Sí.-Dije distraída en mi plato.
- ¿Y por qué decidiste venir sola aquí?

Le expliqué mi historia. Incluso el reencuentro con Zayn y lo de su amigo Niall. Se le veía realmente apenado.

-Vaya… lo siento mucho por todo.
- No importa…
-Si necesitas compañía, ayuda o lo que sea, cuenta conmigo.
- Muchas gracias Harry.
- Y por lo de Niall… no lo entiendo.
- Pues verás, cuando iba al instituto, no era lo que se dice “delgada”. Mis compañeros se metían muchísimo conmigo, incluido Niall. Yo estaba enamorada de él, por eso no me importaba. Pero mi hermano Ashton me hizo volver a la realidad, lo que ellos me causaban era algo que pasaba los limites. Sufría bullying, cada día llegaba a mi casa llorando y llena de magulladuras por todo el cuerpo. Niall me despreciaba, me llamaba gorda y me engañaba diciendo que salía conmigo para cortar antes de que terminase la jornada escolar, una y otra vez. Zayn me defendía, pero lo suficiente. Cuando Ashton se marchó, Zayn se hizo más protector y pararon los insultos. Pero cuando se marchó, caí en una enorme depresión, dejé de comer, dejé de salir con mis amigas, dejé de hacer las cosas que acostumbraba a hacer. Adelgacé muchísimo. Terminé los estudios y me marché para no saber nada de mi pasado.

Harry enmudeció. Sus ojos reflejaban rabia y tristeza.

-Yo te protegeré Olive.
- Dejemos de hablar de esto…
- Esta bien…
-Cuéntame algo sobre ti.
-Pues veras, tengo una hermana de tu edad llamada Alba. Vivo justo en piso debajo del tuyo. Me gusta el deporte y la música. Tuve una infancia “normal”. Mis padres están separados. Vivía en Cheshire. Y trabajo en una tienda de música.
-Vaya, eso está bien.
- ¿Tocas algún instrumento?
- Canto y toco la guitarra.
- ¿Alguna vez cantarás conmigo?
- Tengo miedo escénico…
-Parece mentira teniendo en cuenta de que quieres ser actriz.
-Pero para mí es diferente…
- Solos tú y yo, lo prometo.
-Está bien, solos tú y yo.

Harry pidió la cuenta y vino el camarero. Hasta ahora no me había fijado en la apariencia del camarero. Levanté la cabeza para ver su rostro, no debería haberlo echo.

martes, 9 de julio de 2013

Capítulo 4.


‘Hola Olive, ¿me recuerdas? Soy Niall Horan, amigo de tu hermano Zayn. Él me ha comentado que vives justo al lado mía, ¿te gustaría quedar para charlar y eso? Que hace mucho que no nos vemos, un beso. X’
Fruncí el ceño al leer el nombre de mi hermano, pero aun que me olía mal la cosa, decidí aceptar por el simple hecho de que aun que no aceptase o le ignorase, es mi vecino y llamaría a mi puerta cualquier día y no podía ser descortés.
-Oli, ¿Quién es?
- ¿Recuerdas a Niall, el amigo de Zayn, por el que me moría años atrás? Pues resulta que Zayn “Le ha comentado”- Dije dibujando unas comillas en el aire.- que es mi vecino y quiere que quedemos mañana para “charlar”-Dije dibujándolas de nuevo.- conmigo ya que no nos vemos desde hace mucho, he aceptado.
-Pero Oli, si ese chico te trataba fatal, ¿recuerdas? No sé, me suena raro. Ese solo quiere convencerte para que lo arregles con Zayn o se habrá dado cuenta de que ahora que estas más pivón que cuando eras joven y quiere aprovecharse de ti.

Golpeé ligeramente el hombro de Ashton y negué con la cabeza.

-No sé Ash, es algo a lo que me tengo que enfrentar. De todas formas, si me intenta “aprovechar de mi”- Dije dibujando las comillas una vez más.- tengo a Rocco.
-Está bien niña, pero en caso de peligro me llamas para que le parta la cara, ¿eh?
- Vale hermanito.- Dije besando su mejilla.
-Ah y para de hacer eso con los dedos, me estás poniendo nervioso.

Reí por dentro. En el coche sonaba ‘Therapy’ de All time low. Una de las canciones favoritas de Ash, la subió al máximo mientras los dos cantábamos. Cuando acabó la canción, Ashton me miraba mientras negaba con la cabeza. ‘No sé por qué con esa voz tan preciosa que tienes no te haces famosa.’ Encogí los hombros, él sabía perfectamente que tenía miedo escénico. Llegamos al centro comercial, Ashton desabrochó ambos cinturones de seguridad y bajó del coche. Hacía frío ya que estaba medio lloviendo, así que me prestó su sudadera. Él vestía con una camiseta llena de símbolos de Batman (mi favorita, sin duda) junto a unos pantalones negros pitillo. El pelo despeinado y sus gafas que tanto me gustaban. Entramos.

(…)

-¡Ash! ¿Qué te parece esto?
- Muy bonito muy bonito, llévate ese y vámonos ya.
- ¡Si ni siquiera he salido del vestuario, seguro que ni me estás mirando! No lo digas por irnos más rápido porque sino tardaré más.
- Está bien…-Resopló.- Pero no pienso acompañarte más, para eso tienes a tus amigas.
- Vale vale.- Dije riendo mientras salía del vestuario. Llevaba puesto un vestido hasta las rodillas negro con un lazo rosa en la cintura. La parte baja era ligeramente levantada, haciendo efecto paraguas. Unos tacones negros con la punta descubierta. Al verme, Ashton soltó un silbido de aprobación.
- Vas preciosa. Bueno, eres preciosa.
- Muchas gracias mi niño.- Le abracé cariñosamente y entré a cambiarme.
- ¿Y qué tal con Alex?
- Bien… bueno…
- ¿Cómo que “bien, bueno”?- Dije abriendo de golpe las cortinas, ya con la ropa puesta y dispuesta a pagar.
- No muy bien, la verdad. Discutimos todos los días por simplezas y no estoy agusto. Creo que no siento lo mismo que sentía antes.
- ¿Has hablado con Luke de esto?
- Sí, ya sabes lo que me dice siempre…
- “Déjala si no la quieres, encontrará a otro.”- Dije imitando la voz de Luke a la vez que Ashton.
- Y solo porque está colado por ella…
- Ash, ¿la vas a dejar?- Dije mientras entregaba mi tarjeta de tiempo al dependiente. Este me guiño el ojo y sonreí sonrojada.
- Es posible… si no mejora nuestra relación, sí.
- Aquí tiene su tarjeta señorita.
- Gracias, Michael.- Dije mirando su placa. Él sonrío mientras me miraba fijamente. Era bastante guapo. Ashton seguía hablando mientras avanzábamos, pero yo no le escuchaba, estaba entretenida manteniendo el contacto visual con aquel chico. Pero claro, como no escuchaba a mi hermano hablar, no presté atención a su advertencia y me choqué contra el cristal del escaparate de la tienda. Mi cara enrojeció al caer al suelo, Michael reía mientras bajaba la cabeza sacudiéndola. Yo me levanté corriendo y salí lo más rápido que pude de allí.

-Ves lo que te pasa cuando no me escuchas, boba.
- Cállate, no me lo recuerdes.
- ¿Te apetece que comamos algo por aquí?
-Claro.

Entramos en un restaurante de comida rápida. Pedimos un par de hamburguesas y continuamos hablando sobre el tema Alex. Estaba bebiendo de mi vaso cuando el dependiente, Michael, se acercó a nosotros corriendo.

-Toma, se te ha caído al chocarte con el cristal.- Y desapareció corriendo.

Era el ticket de compra, pero con un número escrito, su número. Lo guardé en el bolso antes de que Ashton se diese cuenta, pero él fue más rápido que yo y agarró el papel para leerlo. Me lo devolvió y yo lo guardé.

-Esto no puede ser hermanita, de un día para otro tienes a tres chicos detrás de ti. Niall, Harry y el chico este… Michael.-Dijo señalando hacia la tienda.
- Harry y Niall no están detrás de mí… Quizás Michael sí pero estoy segura de que los demás no.
- Deberías de creer un poco en ti, eres una chica guapísima y dulce. Simpática y un poco cabrona, pero eres un encanto.
- Awww, Ash, ¿de verdad lo piensas?
- Siempre lo he pensado, incluso cuando eras pequeña y eras gordita, mientras llorabas en mi hombro cada noche por cada insulto y crítica que recibías en el instituto yo pensaba ‘no saben lo que se pierden.’

Me acerqué a Ashton, no podía amarle más. Le di un fuerte abrazo mientras le decía lo muchísimo que le quería. No pude evitar derramar algunas lagrimas al acordarme de mi pasado.

lunes, 8 de julio de 2013

Capítulo 3.


Me desperté al notar una brisa inusual en mi oreja y pequeños lametones en la mejilla. Abrí un ojo, no era precisamente Rocco. Ashton estaba sentado encima de mí, con las rodillas a cada lado de mi costado, chupándome y soplándome hasta que me desperté. Al ver mi cara de repugnancia Ashton se rió tan fuerte que, pillándole desprevenido, tire hacia atrás y me coloqué encima suya, atrapándolo.  Amenazante, sacudí frente a él un peluche de un pato y él emitió un grito de niña asustada. Mordió mi brazo haciéndome emitir un fuerte grito y soltar el peluche. La marca fuerte de sus dientes palpitaba roja en mi brazo, agarré su mano y le dejé una marca similar a la suya, pero esta cobraba más forma de moratón. Sonreía satisfecho mientras depositaba un beso en su mejilla que acabó en otro mordisco. ‘Dejémoslo antes de que alguien tenga que ir al hospital.’ Aconsejó.
Rocco que nos vigilaba con cara de extrañado, corrió hacia la puerta al oír unos fuertes golpeteos en la puerta. Ashton se separó rápidamente de mí al ver mi cara de pánico, los dos sabíamos quién era.  Avanzó hacia la puerta con paso decidido, se detuvo ante la puerta y bajó la vista antes de abrir, como si estuviese reuniendo fuerzas para lanzarse al cuello del que apareciese por la puerta.
Me coloqué detrás de la puerta de la cocina, desde ahí podía verlo todo. Me temí lo peor cuando Ashton abrió la puerta. Pero no era quien esperábamos.
-¿Quién eres?
- Soy Harry, el casero de Olive. ¿Está ella aquí?

Aparecí en pijama, con el pelo revuelto de la pelea y la sudadera de Ashton.

-Lo siento si os he interrumpido…  ya sabéis.- Dijo al ver la marca de mis dientes en el brazo y mejilla de Ashton.
-Oh no, es mi hermano Ashton. Ashton, él es Harry. Harry, él es Ashton.
-Encantado.-Dijo animadamente  Ashton al saber que yo no corría ningún peligro.
-Igualmente.- Dijo Harry tendiéndole la mano para apretarla.

Harry miró una última vez a Ashton después de depositar sus ojos color esmeralda en mí. Sacudió su pelo con un movimiento de cabeza y pasó su mano por los rizos para colocarlos. Me dedicó una amplia sonrisa. Sonreí tímidamente mientras jugueteaba con las mangas de la sudadera de Ashton ya que me quedaba muy amplia y mis manos se escondían entre las mangas.
Ashton se apartó para dejarle pasar, pero él se negó.

-Simplemente quería decirla a Olive si la apetecía tomar algo en un bar no muy lejos de aquí, esta noche.- Miró en mi dirección.
-Claro, me encantaría.
-Pasaré a por ti a las 8, si te parece bien.
-Perfecto.- Sonreí.
-Pues hasta entonces, Olive.
-Adiós Harry.
-Adiós Ashton.

Cerró la puerta tras él. Ashton me cogió en sus hombros y me depositó en el sofá.

-¿Quién es él? ¿Tú novio? ¿Por qué quiere quedar contigo? ¿Te está acosando? ¿Os gustáis? ¡Dímelo todo ya!
- Ashton tranquilo por dios. Es mi casero, Harry, lo conocí ayer. No, no es mi novio. Pues realmente no lo sé, me querrá conocer mejor. No me está acosando. No nos conocemos Ashton, no nos podemos gustar tan pronto.
-Pues los ojos con los que te mira y su expresión al verte me dice que os gustáis.
- A ti lo que te pasa es que estás deseando tener un cuñado, admítelo.
- …Puede.

Tiré a Ashton un cojín a la cabeza. Salí corriendo al ver sus intenciones de volver a chuparme la cara.

-Ash… ¿me llevas al centro comercial a buscar algo para esta noche?- Ashton me miró con cara de desesperado.
-Está bien…
- ¡Genial! Iré a darme una ducha en lo que tú me preparas el desayuno.
-¿Por qué tengo que ser yo el que…- Cerré la puerta del baño.
-Idiota…
-¿Qué decías Ashton?
- Nada nada, que te quiero mucho.

Asomé la cabeza por la puerta y le mandé un beso con la mano.
Abrí el grifo mientras me colocaba bajo la ducha. El agua templada recorría mi cuerpo alejándome de los problemas y haciéndome olvidar mi mayor preocupación, Zayn.
Tenía el presentimiento de que hoy estropearía mis planes con Harry.
Salí de la ducha envuelta en un albornoz, Ashton estaba en mi habitación eligiendo mi ropa.

-¿Ashton? ¿Qué haces con mi ropa?
-Ya que vienes conmigo, tendrás que llevar algo decente, así que te estoy eligiendo la ropa.
- Eh, que yo visto bien.
-Ya ya, discutamos esto en otro momento, ve a desayunar.

Entré en la cocina y desayuné rápidamente. ‘Deja eso, ya friego yo, ve a vestirte.’ Me dijo Ashton.
Fui a mi habitación corriendo para ponerme la ropa que Ashton había elegido. Unos pantalones cortos azules claro, una camiseta color blanco ancha que caía por uno de mis hombros y mis vans negras. La verdad es que no había elegido mal la ropa.

Me disponía a ponerme el cinturón de seguridad cuando mi móvil se iluminó a causa de un mensaje.