-Hola señorita Malik.
-Michael… ¿me estas siguiendo?
-¿Por qué lo dices? Tengo varios trabajos, es simple
casualidad.
-¿Quién es Olive? ¿Te molesta?- Dijo Harry con tono amenazante.
-No no, es… un amigo. Michael este es Harry.
-¡Encantado Harry!
-Igualmente.-Dijo agarrando la mano que Michael había alargado.
Le miraba con ojos rudos, enfadado. Se estaba convirtiendo en un momento muy
incómodo.
-Ehm… bueno Michael, la cuenta.
-Oh sí. Ten, guapa.
-Yo pagaré, guapo.- Dijo Harry con tono irónico. Otro
momento incómodo. Michael me miraba de forma constante. Sus ojos eran realmente
preciosos. Su pelo era color rubio platino, probablemente teñido porque sus
cejas eran más oscuras. Tenía unos labios y una sonrisa preciosa. Me encontré a
mi misma mirándole con ojos curiosos. Harry sostenía la tarjeta de crédito frente
a la cara de Michael.
-Ejem… Tenemos prisa.
-Oh sí, voy ahora mismo.
Michael se dio la vuelta, no sin antes guiñarme un ojo.
Harry agarraba enfurecido la servilleta. Movía nerviosamente la pierna derecha.
Los labios apretados y el ceño fruncido, miraba hacia la ventana, enfadado.
Puse mi mano sobre la suya y este reaccionó, mirándome. Sus
ojos expresaban una pizca de rabia contenida.
-Harry, ¿estás bien?
- Sí.- Dijo seco.
-Harry… -Acaricié el dorso de su mano. Este bajo la
mirada hacia mi mano temblorosa. Sentía cierto miedo de Harry en ese estado.
-Lo siento… No tengas miedo, por favor. No volverá a
ocurrir.
-No te preocupes.- Sonreí. Él me devolvió la sonrisa.
Por suerte, otro camarero nos dio el cambio y salió rápidamente.
-Vayámonos a dar una vuelta.
-Vale.
Harry agarró mi mano y salió junto a mí del restaurante.
Paseamos al lado del río, fuimos a por unos helados y después, subimos a la
noria.
-Harry, he de confesarte que tengo miedo a las alturas.
-Yo te agarraré, pequeña.
La noria llego arriba del todo, todo Londres se veía
desde allí. Agarré rápidamente la barandilla, temblando. Harry me agarró de la
cintura, pegándome fuertemente a su pecho. Me abrazó por detrás, depositando un
suave beso en mi mejilla. “Gracias Harry”. Susurré. “Llamamé Haz” Sonrió. “Tú
puedes llamarme Oli.”
La noria bajo de nuevo, salimos y nos dirigimos al coche
de Harry rumbo a mí casa. Durante el viaje cantábamos canciones de la radio. Más
bien, él sonreía y de vez en cuando me miraba.
-Cantas muy bien Oli.
- G-gracias.
-¿No has pensado en presentarte a ‘The X Factor’?
-Bueno, siempre he soñado con presentarme… pero tengo
miedo escénico.
-Eso te lo arreglo yo en un momento.
Dio un volantazo , cambiando de dirección.
-¿A dónde me llevas?
- Ya verás.- Dijo riendo profundamente.
Llegamos a un bar, la música sonaba desde fuera. Entramos
con Harry agarrando mi brazo. “Tengo frio.” Susurré. “Ten mi chaqueta.” Colocó
su americana negra sobre mis hombros y entramos en el bar. Un grupo cantaba en
el escenario. El grupo acabó y Harry fue a hablar con un hombre alto y barbudo
y volvió rápidamente conmigo. “Eres la siguiente, canta la canción que sonaba
en la radio. Suerte preciosa.” Depositó otro beso sobre mi frente y me alentó
para subir.
-Con vosotros Olive Malik cantando…
-Eh chica, ¿Qué canción cantarás?
-Backseat
serenade, de all time low.
Subí al escenario, los focos nublaban ligeramente mi
vista. Harry sonreía desde el otro lado, alzó el pulgar y apoyo su espalda en
la pared.
Comencé a cantar, al principio me temblaban las piernas.
La gente me observaba y cantaba la canción. Cogí confianza y me solté.
Al final de la canción, no quería ni salir de allí.
Notaba el calor del público, notaba que les gustaba y eso me hizo perderle el
miedo. Salí del escenario para encontrarme con Harry.
Agarré a Harry del cuello y le abracé fuertemente.
-Ha sido la mejor experiencia de mi vida. Muchas gracias Haz.
-No las des, has estado increíble. ¿Nos vamos?
-Claro.
Harry agarró mis manos, atrayéndole hacia él. Sus labios
se juntaban los míos sin llegar a hacerlo, su nariz rozaba la mía. Cerré los
ojos, alejándome de él.
-Lo-lo siento. Es muy pronto… lo siento de verdad.
-No te preocupes preciosa.- Besó la punta de mi nariz.
(…)
-Bueno, volveré pasado mañana a por el dinero.
-Claro.
-Buenas noches guapa.
-Buenas noches Harry, lo he pasado realmente bien,
gracias.
-Por ti lo que sea.
Cerré la puerta. Grité para avisar a Rocco de que ya
había llegado, pero él no apareció como solía hacer. Fui hacia mi habitación
para cambiarme, cuando…
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