expr:class='"loading" + data:blog.mobileClass'>

domingo, 30 de junio de 2013

Capítulo 2.


-Déja que me explique.
-¿¡Explicarme!? ¿Me vas a intentar explicar por qué me abandonaste por aquella chica? No, gracias.
- Oli, yo…
-Ni se te ocurra llamarme Oli, para mí ya no eres nada.-Interrumpí.
- Olive…
- Déjame pasar, no me vas a arruinar el concierto de mi ídolo. Del que por cierto, no te acuerdas ya que no estuviste ahí cuando le conocí.
-No te vayas, por favor. He venido a buscarte. Eres mi hermana y te quiero.
- Zayn, si me hubieses querido, nunca te hubieses marchado con ella.

Aparté a Zayn y entré junto a mis amigas.
-¡Sé dónde vives e iré a buscarte aunque no quieras para arreglar las cosas!
- Me da lo mismo, no te abriré la puerta.

Perdí de vista a Zayn y agarré del brazo a Ly, listas para entrar. El dolor recorría mi cuerpo, aun que mantenía una sonrisa constante. Necesitaba ayuda urgentemente, así que lo escribiré en cuanto llegue a casa todo en mi blog.

Un par de chicas se acercaron a hacerse una foto conmigo, diciendo muy emocionadas que eran lectoras incondicionales de mi blog y dándome las gracias por haberlas ayudado con mis consejos. Las agradecí que me leyesen y me despedí de ellas.
El concierto estaba a punto de empezar. Un chico de seguridad nos guió hasta nuestros asientos del palco VIP. Se veía genial. Un millón de chicas gritonas y llorando cantaban su nombre. Ed salió al escenario. Fue una ola de calor inmenso, lleno de emociones, lágrimas, sentimientos… No dejábamos de cantar y de mirarle, quien con una sonrisa, nos saludaba de vez en cuando. Dejamos que su melodiosa voz inundase nuestras mentes y oídos. Dejamos a nuestro cuerpo dejarse llevar con las canciones.

-Quiero dedicar mi última canción a unas chicas estupendas que he conocido hoy, muchas gracias a todas las personas que habéis venido desde tan lejos a mi concierto, espero de corazón que lo hayáis disfrutado tanto como yo. Sois increíbles.

La última canción del concierto, The A Team. La cantamos con toda nuestra plenitud en cada verso, en cada estrofa.

Una vez fuera, nos montamos en el coche de mi hermano Ashton de nuevo y nos dejó a cada una en nuestras casas.

-Ashton… quédate a dormir hoy. Necesito hablar contigo.
-Claro hermanita, por ti lo que sea.

Subimos a mi casa. Rocco, dormía en mi cama como cada día. Preparé algo de cenar mientras Ashton se duchaba y se ponía un viejo pijama suyo que yo solía utilizar para dormir cuando vine a vivir aquí sola para sentirle cerca de mí. Cenamos mientras le contaba lo sucedido con Zayn. Me abrazó muy fuerte y me dijo que no me acercara a él y que si algo pasaba, le llamase enseguida. Después, me acercó mi ordenador y me aconsejó que lo escribiese en mi blog para desahogarme. Y así hice.

“Hola chicas, hoy os cuento mi día… todo ha ido genial, he conocido a Ed en persona y a su novia Eli, también he ido a su concierto, donde he conocido a Sara y a Esther, dos lectoras. Os mando un besazo enorme guapísimas, un placer conoceros. Lo único malo ha sido el momento de entrar en el estadio. Me he reencontrado con mi hermano Zayn. ¿Por qué es tan malo? Os preguntareis. Pues es malo, porque tiene una historia en pasado.
Zayn se marchó de casa cuando yo apenas tenía  14. Ashton se había marchado a la universidad y la única persona a mi cargo era él. Nuestra madre murió al darme a luz y hace al menos 7 años, mi padre nos abandonó por otra chica y se marchó lejos. No le he vuelto a ver  y tampoco planeo hacerlo, ya que nos abandonó sin apenas dinero, con una hipoteca a cuestas, una hija de 12 años, un joven Zayn de 14 y Ashton con 17 años recién cumplidos.
Volviendo al tema de Zayn… Se marchó con su novia Vicky a Los Angeles a vivir, dejándome, como ya os dije, sola. Tuve que buscarme la vida, vender mi casa sola y mudarme sola.                   Mi única ayuda, Ashton, solo me podía ayudar desde la universidad, que aun que se lo agradeceré de corazón ya que me consiguió el piso, no me libró de todas las dificultades que suponía vivir sola. A los 15 me busqué un trabajo como camarera y pude pagar empezar a pagar por mi cuenta el alquiler de mi casa. Y bueno, todo lo demás, ya os lo conté en los comienzos de mi blog.
Zayn era más que un hermano para mí. Era mi pilar en la vida, mi único amigo, mi único consejero junto a Ashton (ya contaré más adelante el por qué)
Cuando se marchó, no me quedaba absolutamente nada. Unos meses después de venir a Londres, recibí una llamada suya. Su novia le había dejado al descubrir su religión y quería volver a casa. Pero yo no le tendí la mano, dejándole tan abandonado como él me dejó a mí. Sus suplicas no sirvieron para dar mi brazo a torcer, demasiado dolor había sufrido con mi edad, demasiado tiempo había llorado su ausencia. Demasiado dolor había causado su pérdida a mi frágil corazón.
Ahora me ha pedido perdón. Me ha avisado de que sabe donde vivo y que vendrá a buscarme para aclarar las cosas. Estoy hecha un lio, porque a pesar de todo, le quiero. ¿Qué haríais en mi lugar?”

Levanté la vista del ordenador para ver a Ashton tirado en el sofá durmiendo. Besé delicadamente su mejilla y te tapé con una sábana. Apagué el ordenador y silenciosamente, me deslicé dentro de mi cama intentando no despertar a Rocco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario